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Inmunoturbidimetría

El empleo de métodos inmunológicos para la cuantificación de inmunoglobulinas y otras proteínas plasmáticas se remonta a 1929  con los trabajos de Heideleger y Kendall quienes describieron  la relación cuantitativa  Ag/Acpo. en función de la cantidad de precipitado formado.

Ellos demostraron que cuando se incrementa la cantidad de Ag agregado a una cantidad constante de anticuerpo, se obtiene una curva de precipitación con forma de “campana invertida”.

Esta curva de inmunoprecipitación, también conocida como curva dosis-respuesta, constituye la base de la mayoría de los procedimientos inmunológicos para la cuantificación de proteínas.

 

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Fig 1.(Curva dosis respuesta solo para ilustración)

La curva de Heidelberg-Kendall puede ser dividida en tres zonas:

1-Zona de exceso de anticuerpo

Es la zona en que emplean los métodos inmunoturbidimetricos  y nefelometricos.

Como resultado del exceso de anticuerpo, los sitios de unión del Ag se saturan rápidamente, quedan moléculas de anticuerpo libres disminuyendo la posibilidad de reacciones cruzadas para formar una Red Ag-Acpo. Esto resulta en la formación de pequeños complejos Ag-Acpo. La cantidad de precipitado formado aumenta en forma proporcional a la concentración de antígeno.

2-Zona de Equivalencia

Los sitios de unión de antígeno y anticuerpo son proporcionales. La probabilidad de formar reacciones cruzadas se incrementa, dando como resultado inmuncomplejos de mayor tamaño. En el punto de equivalencia, la cantidad de antígeno y anticuerpo libres es mínima. La masa de precipitado formado aumenta, pero no en forma proporcional a la concentración de Ag. Ej. Punto final de una reacción de inmunodifusion radial.

3-Zona de exceso de antígeno. Este caso es inverso al de la zona de exceso de anticuerpo. La concentración de antígeno es tan alta, con respecto al anticuerpo presente, que los sitios de unión de anticuerpo se saturan con antígeno, evitando la formación de reacciones cruzadas y favoreciendo los inmuncomplejos pequeños. Esto se conoce como ”efecto prozona “ o efecto “gancho”. La cantidad de precipitado formado es inversamente proporcional a la concentración de antígeno presente.

La existencia del efecto prozona, puede generar situaciones en las que la cantidad de precipitado formado por concentraciones muy altas de antígeno (ejemplo proteínas M o PCR) produzca una cantidad de precipitado similar al correspondiente a concentraciones muy bajas de antígeno, conduciendo a un posible error por subestimación de la concentración del analito.

 

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